La madre que persiguió uno a uno a los asesinos de su hija

Uno de los investigados había salido de la región.

La información indicaba que había viajado por diferentes puntos de México.

Primero hacia una ciudad.

Después hacia otra.

Cada movimiento parecía alejarlo más.

Pero Elena había aprendido a organizar información.

Creó una línea temporal.

Fecha.

Lugar.

Persona.

Vehículo.

Número.

Fotografía.

Todo estaba registrado.

Cuando encontraba algo potencialmente relevante, lo entregaba.

No perseguía físicamente a nadie.

No intentaba detener a nadie.

Su forma de “perseguirlos” consistía en no dejar que los nombres desaparecieran de la investigación.

“Uno por uno”
Con el tiempo, los conocidos comenzaron a utilizar una frase para describirla.

—Elena los está encontrando uno por uno.

Ella rechazaba aquella idea.

—Yo no estoy cazando personas. Estoy buscando respuestas.

Pero era cierto que cada nombre escrito en la libreta terminaba conduciendo a otra pista.

Marco llevó hasta una fotografía.

La fotografía ayudó a identificar a Iván.

Una conversación relacionada con Iván llevó hasta Sergio.

Y los movimientos de Sergio terminaron aportando información sobre Salgado.

Era una cadena.

Y Daniela estaba en el centro.

Seis meses después
La llamada definitiva llegó temprano.

Elena estaba preparando café.

Su teléfono sonó.

Contestó.

Esta vez no hubo amenazas.

No hubo números desconocidos.

Era una llamada oficial.

Le pidieron acudir acompañada por un familiar.

Elena entendió inmediatamente que las noticias podían ser difíciles.

Se sentó.

Respiró.

Después llamó a su hermana.

—Ven conmigo.

Durante el trayecto ninguna habló.

La información recibida confirmó el peor escenario dentro de esta historia ficticia.

Daniela no regresaría.

Elena cerró los ojos.

Durante meses había imaginado encontrarla caminando por alguna calle.

Había imaginado abrazarla.

Preguntarle dónde había estado.

Llevarla a casa.

Pero aquel futuro desapareció en segundos.

Su hermana la abrazó.

Elena no lloró inmediatamente.