Congeló su cuerpo esperando despertar en el futuro: la increíble historia de James Bedford

La historia parece salida de una película de ciencia ficción: un hombre muere en la década de 1960 y, en lugar de ser enterrado o cremado, decide que su cuerpo sea conservado a temperaturas extremadamente bajas con la esperanza de que la medicina del futuro algún día pueda devolverlo a la vida.

Ese hombre existió. Se llamaba James Hiram Bedford y protagonizó uno de los experimentos más famosos y controvertidos de la historia de la criónica.

Más de medio siglo después, su cuerpo continúa conservado.

Pero alrededor de su historia también surgieron numerosos rumores. Uno de los más difundidos asegura que Bedford era “el hombre más rico de Estados Unidos”, permaneció congelado durante 50 años y debía despertar en 2017.

La realidad es todavía más sorprendente.

¿Quién era James Bedford?

James Hiram Bedford nació el 20 de abril de 1893 en Estados Unidos. Fue profesor de psicología y desarrolló buena parte de su carrera académica en la Universidad de California.

Lejos de ser el multimillonario que describen algunas publicaciones virales de Internet, Bedford era principalmente un académico. Escribió libros relacionados con la orientación profesional y llegó a desarrollar un especial interés por las posibilidades que ofrecía la entonces naciente criónica.

Durante la década de 1960 comenzó a popularizarse una idea extraordinariamente ambiciosa: conservar el cuerpo de una persona después de su muerte a temperaturas extremadamente bajas.

La esperanza era sencilla de explicar, aunque enormemente difícil de llevar a la práctica: quizá una civilización futura contaría con tecnología capaz de reparar los daños que la medicina de aquella época no podía solucionar.

Bedford decidió apostar por esa posibilidad.