Los pequeños cambios pueden marcar una gran diferencia. Si te despiertas con frecuencia sintiéndote agotado, te cuesta conciliar el sueño o revisas el teléfono repetidamente por la noche, quizás debas analizar tus hábitos tecnológicos nocturnos. Mejorar el sueño suele empezar por crear un dormitorio tranquilo y libre de distracciones; a veces, eso comienza simplemente guardando el teléfono antes de irte a dormir.
