Es probable que alguna vez hayas notado que, al meterte en la cama, dejás una pierna asomando por fuera de las sábanas. Este comportamiento, tan habitual como poco cuestionado, se repite tanto en las noches calurosas de verano como en pleno invierno. Aunque a simple vista parezca un detalle sin mayor relevancia, la psicología y algunos estudios sobre el sueño sostienen que puede ofrecer pistas sobre la personalidad, el estado emocional y la manera en que el cuerpo busca su propio equilibrio durante el descanso.
Un gesto pequeño con múltiples lecturas
Lejos de tener una única explicación, dejar una pierna afuera de la cama responde a diversos factores que se combinan entre sí. Desde la fisiología del cuerpo hasta rasgos más profundos de la personalidad, cada persona puede tener motivos distintos para adoptar esta postura al dormir.
